El modo turbo no aumenta el RTP: acelera el ritmo y concentra la varianza. El modo clásico baja pulsaciones y deja espacio para decidir. En 2025, la ventaja está en medir el coste por 100 giros y usar ventanas de impulso cortas donde el turbo tiene sentido, manteniendo el resto de la sesión en clásico con stake estable. 18+.
Métrica clave: coste por 100 giros
- Clásico: calcula gasto medio por 100 giros en 2–3 bloques; anota dispersión (±%).
- Turbo: repite el test con el mismo stake y título; compara tiempo consumido y coste.
- Decisión: si el turbo duplica la cadencia pero el coste por 100 no empeora de forma notable, es candidato para ventanas de 60–90 segundos.
Cuándo usar turbo (y cuándo no)
- Sí: títulos con animaciones cortas y triggers frecuentes (respins, colecciones), o durante torneos flash.
- No: juegos con intros largas, contadores lentos, o cuando necesitas pensar reglas de WR/bono.
- Neutral: slots “spiky”: usa turbo solo en micro-ventanas tras un evento que mejore el pacing.
Playbook de 12–18 minutos (ritmo mixto)
- Min 0–3 — Base clásico: stake = 0.5–1% de la banca de sesión; mide coste por 100 giros.
- Min 3–10 — Clásico estable: prioriza consistencia; registra delta por giro (puntos/€).
- Min 10–12 — Ventana turbo: activa 60–90 s en el mismo título; busca secuencias, no “balazos”.
- Min 12–18 — Enfriamiento clásico: si alcanzas salida por tiempo o banda de banca (−25% / +35%), cierra.
Cómo montar tus ventanas de impulso
- Timer real: cuenta atrás visible; sin timer, el turbo se alarga “un minuto más”.
- Regla de corte: si el coste por 100 empeora >20% frente al clásico, vuelve al modo base.
- Una sola ventana: máximo 2 por sesión; las siguientes van en otro run.
Errores comunes (y arreglos simples)
- Turbo perpetuo: agota bankroll y atención. Arreglo: solo ventanas cronometradas.
- Stake creep: subir apuesta “porque va rápido”. Arreglo: stake fijo toda la sesión.
- Ignorar WR: turbo en títulos con baja contribución. Arreglo: valida WR antes de la sesión.